Cuando la política llega a su fin, escribir es la opción
Hace unos diez años comencé a escribir con mucho entusiasmo este blog dedicado a analizar y comentar eventos de nuestra realidad nacional, particularmente, del Callao. Comencé así:
"En primera instancia, escribir, es la respuesta a una necesidad. Si padeces de soledad, buscas buena compañía. Si estás enfermo, tomas la medicina indicada. Pero, si sientes la necesidad de comunicarte, de expresar tus sentimientos o tus opiniones, reclamar por injusticias o tan sólo decirle un te quiero a una persona especial...entonces, escribes. En efecto, escribir es mi necesidad. La escritura aclara mi mente y desnuda mi alma...se vuelve transparente, diáfana. Los pensamientos y las ideas fluyen por sí solas, mi mano es sólo un medio..." (extracto del blog "Escribir...una pasión").
Adecentar la política y escribir han sido mis grandes pasiones. Sin embargo, en un país como el Perú, donde los partidos políticos se han convertido en organizaciones para robar (con sus excepciones, por supuesto), mi perfil resulta incómodo para aquellos que pretenden un cargo público, no para trabajar por el bien común sino para su propio bolsillo y el de sus socios. Lo he vivido, lo he comprobado. Soy una oveja negra en este medio tan vergonzoso. Mis propuestas en mis dos campañas electorales -si bien incorrectas políticamente por apegarse a la honestidad- fueron responsables, viables, sostenibles y necesarias. Sin ofrecimientos populistas ni dádivas ni bailecitos.
Después de más de doce años de dedicados a ejercer docencia política a través de mis escritos y actos de campaña, me queda claro que para que esta crisis en los partidos políticos y en las diferentes instituciones del Estado se revierta, tendrán que pasar varias generaciones. Crisis, por cierto, en la que también tienen responsabilidad los ciudadanos de a pie. Sólo una verdadera revolución educativa salvará al Perú y esto requiere de un liderazgo a prueba de balas que lamentablemente no logro visualizar hoy en día. Por ahora, la pobreza y la ignorancia son el paraíso para los políticos oportunistas quienes ven en estos espacios -como el Callao- el lugar perfecto para organizar su festín.
Pesimista, me dirán algunos. No, soy absolutamente realista. El Perú aún hoy en día, sigue siendo un proyecto de república y de nación. Han transcurrido más de doscientos años como país independiente, sin embargo seguimos anclados al pasado lloriqueando por lo que fuimos y por los complejos de la conquista en vez de mirar al futuro y establecer vínculos que nos hermanen como peruanos bajo nuevos paradigmas. Tarea imposible de realizar con poderes de Estado que dan la espalda a la población. De la Historia se aprende, dice el dicho. Pero el común de nuestros políticos y funcionarios no difieren mucho de aquellos personajes nefastos de los inicios de la república que tanto daño hicieron al Perú. Robos, traiciones y mezquindad es la constante.
Pretender cambiar esta realidad que se ejemplifica de manera tan brutal en el Callao desde mi modesto andar, es un a utopía. A mi edad, considero que ya di lo que estaba a mi alcance. Agradezco profundamente a quienes hicieron eco de mis propuestas pero como ya lo dije antes, mi desempeño en política activa llegó a su fin. También quiero agradecer las diferentes invitaciones para ser candidata en las próximas elecciones. Lo valoro grandemente pero es hora de cerrar ese círculo para dedicarme a un objetivo por mucho tiempo postergado: escribir.
Si bien la política apasiona, puede llegar a ser muy tóxica sino se sabe manejar la frustración. De eso ya tuve suficiente. En cambio, escribir, si bien apasiona, genera una catarsis formidable. Dicho esto, mi compromiso es plasmar en una obra, la síntesis de mis conocimientos profesionales, políticos y personales para que mi existencia no pase inadvertida por este mundo. Tal vez a alguien les resulte útiles.
Muchas gracias nuevamente por tantos mensajes de aprecio y admiración durante esta etapa. La interacción con ustedes ha sido, sin duda, la experiencia más gratificante durante mi andar por la ingrata política. Un fuerte abrazo a todos.
JULIA SCHABAUER
Totalmente de acuerdo 👏 con tu postura de lucha y decencia
ResponderEliminarExcelente 👌🏻
ResponderEliminarEscribí Néstor Zúñiga
ResponderEliminarExcelente reflexión
ResponderEliminarJulia:
ResponderEliminarEntiendo tu malestar, pero tenemos que continuar con la tarea de cambiar nuestra realidad. Antes tenemos que cambiar la mentalidad de los ciudadanos y eso se logra con la educación.
En esa tarea tu labor es importante y otra forma de luchar por tus ideales que compartimos. Recuerda con en los medios esta el fin y que en la perseverancia esta el éxito, aun cuando por nuestra edad ya no veamos los resultados, pero si nuestros hijos y nuevas generaciones.